
Gimena Alvarez Cela despidió el ciclo “SHIMA a piano” con una emotiva sexta edición
La tecladista y compositora Gimena Alvarez Cela le puso el broche de oro a su serie de conciertos íntimos. Una noche marcada por la nostalgia, y la compañía de colegas
CRÓNICAS
Maximiliano Cortés
9/13/20262 min leer


La segunda mitad de la noche subió la intensidad. Con guitarras eléctricas y pedaleras listas, fue el turno de Lucho Bellofatto. Su participación tuvo un peso histórico, ya que volvió a compartir escenario con Gimena, rememorando la época en la que ella daba sus primeros pasos en un proyecto musical gracias a él. Finalmente, Nana Arguen y Majo Leiva tomaron las riendas para encarar el cierre definitivo del show, coronando la despedida del ciclo con toda la sala cantándole un fuerte y merecido "Feliz cumpleaños" a la anfitriona.
La casa de Lolita albergó por sexta y última vez un ciclo verdaderamente innovador. La premisa siempre fue clara: reversionar a piano las canciones de su álbum solista SHIMA. Sin embargo, el encanto radicó en la capacidad de Gimena Alvarez Cela para hacer que cada presentación se sintiera única, moldeada por su virtuosismo y el de los invitados que la acompañaron durante el último año.
Desde Revive Sonidos prácticamente crecimos a la par del desarrollo de esta propuesta. Recordamos con cariño cuando, gracias a la producción de Ay música, fuimos invitados a la segunda edición en diciembre de 2025, una noche memorable que contó con las participaciones de Romina Gaetani e Hilda Lizarazu. Aquella vez sirvió para confirmar lo que ya veníamos palpando a través de los videos de la primera fecha junto a Benito Cerati: este escenario se había convertido en un punto de encuentro mágico. Tras seis grandes veladas repletas de figuras, el cierre no podía ser la excepción.


Esta última presentación estuvo teñida de una profunda emotividad, ya que los invitados fueron figuras clave en el desarrollo personal y profesional de Gimena. La primera etapa de la noche comenzó con la presencia de los hermanos Alfieri. Nicolás tomó el micrófono para interpretar una fiel y sentida versión de "Al norte", calentando motores a menos de una semana de la presentación de su propio material solista, Manantial Margot, en Strummer Bar.


Poco después, la magia del vivo se hizo presente. Jimena Roig subió al escenario y, ante un breve corte de energía en el recinto, la situación se transformó en uno de los momentos más genuinos de la velada: artista y público cantando "Tan bien" a todo pulmón y a oscuras. Antes del receso, Gimena regaló una pieza íntima que evocó su infancia, recordando a esos familiares que transmiten el amor por la música y logran teletransportarnos a través del tiempo con sus melodías."
